Náufrago
Náufrago
En este paraíso hoy mi lamento,
por un designio triste de agua y mar.
¡Avatares de espuma y fuerte viento,
condena negra y fría por azar!
Maldita la tormenta a sotavento
que abrazó aquella noche mi pasar,
destruyendo con golpe truculento
de mi vida el perfume del azahar.
En esta amarga orilla en aislamiento,
como presa inocente sobre altar,
escucho a mi tristeza en su tormento.
Soñaré, día y noche con mi hogar,
y temblando en la sombra sin aliento,
suplicaré... perfume nuevo al mar.

