Prosa de un Náufrago I

Prosa de un Náufrago I
Pestañas de mar al viento, despertaron mi cuerpo sobre la arena, y así pude ver, en el silencio que enarbola la mañana, la violación del amanecer.
Una voz sin huella, en el lenguaje del agua, atrajo a mí una marea enamorada, que en acorde con las olas iba lentamente tejiendo una danza.
Al fondo, en la imborrable línea que separa los azules, Neptuno majestuoso y coronado, miraba la sombra de náufrago que mi cuerpo erguido proyectaba sobre la dorada y fina arena.
El inquieto volar de una mariposa revoloteando entre lienzos de espuma blanca, desafiaba las redes húmedas que el mar regalaba a la playa.
Con la arquitectura que orienta el alma, construí un velero de sueños, que entre olas y caracolas, sobre el mar escribió mis versos.
"Dos azules en mi vida
discuten por su belleza,
el del mar con su bravura,
y el de tus ojos, Princesa.
Dos azules en mi vida,
sin saber cual es más real,
si el que adorna estos mis sueños
o el que atrajo este amargo mal."
Entre la espesa niebla, donde se mezclan mis sueños y recuerdos, sonríe una hada blanca, criada entre sirenas y acunada por las olas. En su cara, escamas de lirio blanco, en su cuerpo, manto de alegres jazmines, y en su mirar, tus ojos, reflejo azul de mi ilusión.
¡Ayúdame espejismo blanco! Sigue dando alas y fuerza a este corazón, que en la agonía de su presidía, llora implorando su salvación.




Comentarios sobre Prosa de un Náufrago I
Navego en el velero de tus sueños, siempre.
Uno de los valores más apreciados es la amistad, nunca dejarla a la deriva.
Un beso en la distancia, Soñador
Liliana