El tablero de la vida
El tablero de la vida
Nací peón
en el maravilloso tablero de la vida,
y a lomos de un unicornio alado
atravesé los sueños de mi infancia.
Un alfil
custodió mi crecida en el camino,
y fui avanzando entre avatares,
sonrisas y añoranzas.
Dos torres
velaron las tempestades de mis sentidos,
y por siempre
fueron guardianes de mis secretos.
Y así... poco a poco,
en la partida misteriosa
que sin pedirlo es vivida,
fue avanzando este peón en su desidia.
Mirando alto, vi un mar risueño
con todos los azules en sus pupilas,
y llamaradas de pasión
incendiaron mi corazón,
y a mis días dieron vida.
De aquella reina
fui director de vientos de sueños rosas,
y escruté todo el mapa
en relieve de su cuerpo.
Por tanta belleza,
defendí y maté
toda figura adversa
y enfrentada en mi tablero.
Y una vez ganada
esta gran partida de amor,
con un enroque de luz
uní por siempre mi alma a la suya.
Nací peón
para acabar siendo el rey
en el tablero de mi vida.
Dedicada al Club Escacs Calafell

